La vida sería rosa para Poulter, si ganara un Major
Con apenas 18 años, Ian Pulter se lanzaba al profesionalismo siendo tan sólo un handicap 4, un perfecto desconocido en comparación con sus compatriotas Paul Casey y Luke Donald.
Tres años falló su intento de ingresar al European Tour y en su cuarto intento, ayudado por su triunfo en el Italian Open, logra obtener su credencial y tranformarse en el Rookie of the Year el año 2000.
10 años después, logra su primer triunfo en suelo estadounidense y se transforma en el número cinco del World Golf Rankings. El colorido inglés derrota a Paul Casey en el match final del WGC-Accenture Match Play por 4&2 y se consolida como uno de los mejores del mundo…. que aún no gana un Major.
Cerca estuvo el año 2008, en el que lograra un segundo puesto en el British Open, jugado en Royal Birkdale, pero un inspiradísimo Padraig Harrington se encargaría de robarle su sueño, sueño que se mantiene hasta el día de hoy; un torneo del Grand Slam.
Poulter dice: “Ningún inglés ha ganado un Major en mucho tiempo…. es hora de que alguno de los que está en el puesto 4, 5 y 6 (todos ingleses) se ponga en posición para obtenerlo”.
Y es así como uno de los jugadores más carismáticos del tour, se prepara para un año en que su primer Major es su principal meta, una meta que sin Tiger dentro de las canchas parece todavía mas cercana, y la vida, así como su vestimenta de ayer domingo, sería de color rosa.














