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La bella y la bestia

12 Febrero 2010 Sin Comentarios

©2010 Rodrigo Soto/GolfgalleryComo ya es tradicional en Chile, la temporada de verano está plagada de torneos que se desarrollan a lo largo de la costa de la Quinta Región. Cachagua, Marbella y Santo Domingo, entre otras, conforman un paquete muy codiciado para quienes combinan el golf con las vacaciones junto a los más cercanos.

Dentro de todos los torneos, es la longeva Granadilla quien ofrece uno  de los mayores atractivos durante la temporada estival. El clima, el desafío de la cancha y sus temidos greens, mezclan la belleza de un trazado siempre verde con las frustraciones que viven incluso hasta los más expertos. Los malos lies, los putts en bajada y sus lomas demoledoras de piernas la hacen tan temida como el peor de los mounstros.

La dualidad de las cosas ha sido pintada de verde en un recorrido que alberga la ira y la alegría en un mismo recinto. En Granadilla se puede sonreír y llorar tambén. Se puede ver el antiguo cementerio Santa Inés y las plagadas playas de Viña del Mar. Se puede vivir el cansancio de la lucha contra sus desafíos naturales, como así también la distensión de noches largas de casino y discoteques.

En la cancha, las dos caras de la moneda se hacen presente ya desde el primer hoyo. Si pegas un drive medianamente bueno en el tee del 1, la ilusión del birdie te acompaña hasta unas 200 yardas, lugar donde descansará tu pelota. Tras jugar tu segundo golpe, comienzas con las cuentas alegres. Pero una vez en el green, sabes que tres golpes más es una cifra muy común dentro de los competidores. Iniciaste el hoyo con esperanza y caminaste el puente que cruza al tee del 2 pensando “qué hice mal?”

Fuera de la cancha, continúa la dualidad. Un paseo temprano en bicicleta y tardes enteras descansando en las doradas arenas de Reñaca contrastan con la inmensa oferta nocturna de Viña del Mar. Casino, discoteques y restaurantes llaman a los que no se encuentran en el tope de la pizarra a prolongar el calendario de actividades. Ciertamente, para muchos jugadores, la semana del abierto no es la que cuenta con mayor horas de sueño. Difícil dormir si te gustan las fiestas.

Y es así cada año. Deporte más carrete se funden en un sólo abierto. Sufrimiento más goce van e de la mano en un semana en que sus actores principales son La bella Viña del Mar y la Bestial de Granadilla.